Piensa dos veces antes de enchufar tu teléfono móvil en un aeropuerto o en una estación de corriente, podrías terminar con tu cuenta bancaria vacía o víctima de robo de identidad.


Un teléfono o una computadora portátil cuya batería está agotada o a punto de agotarse es motivo suficiente para que cualquiera emprenda una carrera delirante a fin de conseguir alguna manera de cargar el dispositivo. Sin embargo, deberías pensarlo dos veces antes de usar ese cable extraño de la estación de carga del aeropuerto o de conectarte a ese puerto USB del hotel los delincuentes informáticos podrían estar al asecho.

En la antesala de la ajetreada temporada navideña, la oficina del fiscal de distrito del condado de Los Ángeles está alertando a los viajeros sobre una estafa realizada con cargadores USB, conocida también como “ataque de carga”.
“Una carga gratuita podría terminar vaciando tu cuenta bancaria”, dijo el fiscal adjunto de distrito, Luke Sisak, en un video publicado en línea este mes.
El “ataque de carga”o juice jacking como se conoce en inglés, sucede cuando los usuarios desprevenidos conectan sus dispositivos electrónicos en puertos USB o usan cables USB que han sido previamente cargados con un programa malicioso.

Un teléfono o una computadora portátil cuya batería está agotada o a punto de agotarse es motivo suficiente para que cualquiera emprenda una carrera delirante a fin de conseguir alguna manera de cargar el dispositivo. Sin embargo, deberías pensarlo dos veces antes de usar ese cable extraño de la estación de carga del aeropuerto o de conectarte a ese puerto USB del hotel: los ciberatacantes, o hackers, podrían estar al acecho.

En la antesala de la ajetreada temporada navideña, la oficina del fiscal de distrito del condado de Los Ángeles está alertando a los viajeros sobre una estafa realizada con cargadores USB, conocida también como “ataque de carga”.
“Una carga gratuita podría terminar vaciando tu cuenta bancaria”, dijo el fiscal adjunto de distrito, Luke Sisak, en un video publicado en línea este mes.
El “ataque de carga”o juice jacking como se conoce en inglés, sucede cuando los usuarios desprevenidos conectan sus dispositivos electrónicos en puertos USB o usan cables USB que han sido previamente cargados con un programa malicioso.
“Si el atacante tiene acceso físico a la toma de energía, le será fácil modificarla”, dice Sekar.
Aunque Arsene y Sekar dijeron que no estaban seguros de la periodicidad con la que este tipo de ataques informáticos suceden, la creciente ubicuidad de los puertos de carga USB en lugares como hoteles, aeropuertos y transporte público implica un incremento del riesgo de ser víctimas de este tipo de estafas.

Fuente: nytimes